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Glifosato y Salud en Argentina

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Las personas en Argentina, que viven en zonas de cultivo de soja y maíz Geneticamente Modificados, GM, transgénicos, sufren abortos involuntarios tres veces mas y defectos al nacimiento el doble de la tasa promedio nacional, según un estudio reciente. Además, el estudio encontró una correlación entre una alta exposición ambiental al glifosato y una mayor frecuencia de trastornos reproductivos (aborto involuntario y defectos de nacimiento).

La investigación fue dirigida por el doctor Medardo Avila-Vazquez, un médico que ha encabezado investigaciones sobre la salud de las poblaciones expuestas al herbicida de glifosato que se pulveriza en soja y maíz tolerantes al glifosato OGM, y se llevó a cabo en la ciudad de Monte Maíz, una ciudad del sureste de la provincia de Córdoba, en el departamento Unión, en Argentina.

El estudio se dividió en dos partes: un estudio epidemiológico que consiste en una encuesta de hogares que investiga la incidencia de aborto involuntario y defectos de nacimiento; y un análisis ambiental, que registra las diversas fuentes de contaminación local y mide los niveles de pesticidas de uso común en el suelo, el agua y las pilas de cáscaras de granos almacenados. Los pesticidas medidos fueron glifosato, su metabolito AMPA y clorpirifos, endosulfán, cipermetrina, atrazina, 2,4-D y epoxiconazol. Estos fueron elegidos porque se usan comúnmente en cultivos en la región.

Los autores señalan que en Monte Maíz, los cultivos de soja y maíz GM usan 10 kilogramos de glifosato por hectárea por año. En la región en su conjunto, se pulverizan 650 toneladas de glifosato y 975 toneladas de todos los pesticidas cada año. En el análisis ambiental, se encontró glifosato en el 100% de las muestras de cáscara de grano y suelo. La concentración fue 10 veces mayor que la de los otros pesticidas estudiados (3868 ppb), en comparación con el endosulfan II (337.7 ppb) y el clorpirifos (242 ppb). Se encontró que la contaminación con glifosato y, en menor medida, con otros pesticidas, es el contaminante ambiental predominante en Monte Maíz. La tasa de aborto involuntario en Monte Maíz durante 5 años (10%) fue tres veces mayor que la reportada en un análisis nacional realizado en 2005 para el Ministerio de Salud Nacional y también más alta que la encontrada en una encuesta de salud social realizada en 2016 por el mismo Equipo de investigadores de un barrio cordobés, según el artículo publicado.

Los autores señalan que este aumento en la prevalencia es consistente con los hallazgos de un estudio previo que detectó una tasa de aborto involuntario del 19% en el pueblo agrícola de Las Vertientes (Córdoba, a 180 km de Monte Maiz). Además, el estudio de salud familiar de las granjas de Ontario encontró una tasa de aborto espontáneo de 18.7% en las familias de granjas, con un riesgo significativo de exposición preconcepcional al glifosato.

En Monte Maiz, ni la edad materna, ni el tabaquismo ni la pobreza podrían explicar la alta tasa de aborto involuntario. Los defectos de nacimiento identificados en el estudio incluyen anomalías del sistema nervioso, genitales, extremidades, riñones y sistema urinario, sistema digestivo, anomalías del corazón y labio leporino. Los autores advierten que la investigación, en común con todos los estudios epidemiológicos, muestra una correlación entre la exposición al glifosato y el daño reproductivo, pero no prueba un vínculo causal. Los enlaces causales solo se pueden mostrar mediante estudios controlados en animales. La investigación apareció en el mismo mes que un estudio con sede en Indiana, EE. UU., Que correlacionó la exposición al herbicida con glifosato con una menor duración del embarazo.

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17 razones más, para prohibir el glifosato

1. En los últimos 20 años, ha habido un aumento alarmante de enfermedades graves en los EE. UU., Junto con una marcada disminución de la esperanza de vida (Bezruchka, 2012).

2. La aparición de enfermedades graves está apareciendo en poblaciones cada vez más jóvenes: enfermedades neurológicas (Pritchard et al., 2013); obesidad, asma, problemas de comportamiento y aprendizaje y enfermedades crónicas en niños y adultos jóvenes (Van Cleave et al., 2010); diabetes tipo II en la juventud (Rosenbloom et al., 1999).

3. La tasa de enfermedades crónicas en toda la población de EE. UU. Ha aumentado dramáticamente, ya que se estima que el 25% de la población de EE. UU. Padece múltiples enfermedades crónicas (Autoimmunity Research Foundation, 2012).

4. Durante este mismo período de tiempo, ha habido un aumento exponencial en la adopción de cultivos de Alimentos Genéticamente Modificados (OGM) con aplicaciones asociadas de glifosato a cultivos de alimentos (Benbrook, 2012).

 5. Se detectó glifosato y su producto de degradación, ácido aminometilfosfónico (AMPA) en el aire (Majewski et al., 2014, Chang et al., 2011), lluvia (Scribner et al., 2007, Majewski, 2014), agua subterránea ( Scribner, 2007), agua de superficie (Chang, 2011; Scribner, 2007; Coupe et al., 2012), suelo (Scribner, 2007) y agua de mar (Mercurio et al., 2014). Estos estudios muestran que el glifosato y el AMPA persisten en el suelo y el agua y que las cantidades detectadas aumentan con el tiempo a medida que aumenta el uso agrícola.

6. Los residuos de glifosato son altos en nuestros alimentos (Bohn et al., 2014).

 7. El glifosato se bioacumula en órganos y tejidos (Kruger et al, 2014).

8. La conexión entre el glifosato y la enfermedad crónica se ha descrito en un artículo de revisión reciente de Samsel & Seneff (2013a).

9. Las tendencias temporales del aumento de enfermedades crónicas junto con el aumento del uso de glifosato, y la adopción de cultivos OGM muestra correlaciones muy altas con una significación estadística muy fuerte (Swanson, 2013).

10. Se ha demostrado que el glifosato es tóxico para el hígado y los riñones (Cattani et al., 2014; Jayasumana et al., 2014; Lushchak et al., 2009; El-Shenawy, 2009; de Liz Oliveira Cavalli et al., 2013; Séralini et al., 2011).

11. El glifosato es un agente quelante patentado (patente de EE.UU. número 3160632 A) que causa deficiencias minerales.

12. El glifosato es un antimicrobiano y biocida patentado (patente estadounidense número 20040077608 A1 y patente estadounidense número 7771736 B2), mata preferentemente bacterias benéficas en nuestros intestinos, lo que conduce a deficiencia de nutrientes, inflamación de enfermedades intestinales crónicas y enfermedades autoinmunes (Samsel y Seneff). , 2013b; Kruger, 2013; Shehata et al., 2012; Carman et al., 2013).

13. El glifosato conduce a la teratogenicidad y la toxicidad reproductiva en vertebrados (Antoniou et al., 2012).

14. El glifosato es un disruptor endocrino (Gasnier et al., 2009; Paganelli et al., 2010; Antoniou et al., 2012; Thongprakaisang et al., 2013).

15. No hay niveles “seguros” de disruptores endocrinos (Vandenberg et al., 2012; Bergman et al., 2013).

16. Los desequilibrios y las disfunciones del sistema endocrino pueden provocar diabetes, hipertensión, obesidad, enfermedad renal, cáncer de mama, próstata, hígado, cerebro, tiroides, linfoma no Hodgkin (Marc y otros, 2004; Thongprakaisang y otros. , 2013), osteoporosis, síndrome de Cushing, hipertiroidismo e hipertiroidismo, infertilidad, defectos de nacimiento, disfunción eréctil (Soto y Sonnenschein, 2010), problemas de desarrollo sexual y trastornos neurológicos como: discapacidades de aprendizaje, trastorno por déficit de atención (de Cock et al ., 2012), autismo (Schulkin, 2007), demencia (Ghosh, 2010), Alzheimer (Merlo et al., 2010), Parkinson y esquizofrenia (MacSweeney et al., 1978).

 17. Los disruptores endocrinos son especialmente dañinos para los organismos que sufren cambios hormonales: fetos, bebés, niños, adolescentes y ancianos (Bergman et al., 2013).

Fuentes de información

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